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Las banderas tibetanas de oración



                                             Las banderas de oración se comenzaron a utilizar en el Tíbet hace más de 3.000
                                             años y proviene de la tradición Bon, la religión ancestral del Tíbet que honraba la
                                             naturaleza representada en espíritus del cielo, viento, fuego, agua y tierra.  Los
                                             colores de las banderas representan justamente a los elementos naturales y los
                                             espíritus que los habitan: azul para el cielo; blanco para el viento o las nubes; rojo
                                             para el fuego; verde para agua y amarillo para tierra.   Estas banderas de colores
                                             se colgaban en los pasos cordilleranos, en los techos de las casas y de los templos
                                             para armonizar los elementos externos, para equilibrarlos y beneficiar a todos los
                                             que pasaran por debajo o habitaran el interior.

                                             La tradición Bon incluye la idea que la buena fortuna es una energía positiva que
                                             nos permite dirigir y focalizar nuestra mente hacia nuestros objetivos y alejar las
                                             circunstancias adversas. Lung-ta (rlung-rta) representa la energía vital y la fortuna
                                             de una persona, y está simbolizada por un caballo y se asocia con el caballo chino
                                             de la fortuna. China fue el primer país en desarrollar un sistema postal regular,



                 De acuerdo con la tradición, antes de colgarlas es importante predisponerse con
                                 buenas intenciones y motivaciones desinteresadas.





                                             consistente  en  estaciones  de  repostaje  que  permitían  a  los  correos  recorrer
                                             grandes  distancias  en  poco  tiempo.  Este  sistema  que  fue  implementado  en  el
                                             Tíbet,  donde  los  carteros  también  montaban  caballos,  llevando  mercancías,
                                             mensajes  y  dinero  a  los  poblados.  Los  caballos  del  servicio  postal  eran  los
                                             “caballos de viento” (Lung-ta) y se asentó la idea popular que la buena fortuna
                                             llega a caballo, como el cartero que trae buenas noticias y dinero. De esta forma,
                                             las primeras banderas tibetanas de la tradición Bon tenían el “caballo de viento”
                                             en  el  centro.  Con  el  ingreso  del  budismo  al  Tíbet  en  el  siglo  VII,  muchas
                                             tradiciones  Bon  fueron  desapareciendo.  Las  banderas,  sin  embargo,  fueron
                                             adoptadas por el budismo para transformarse en las “Banderas de Oración” que
                                             hoy conocemos.  Llevan escritos mantras y en el centro la imagen del “caballo de
                                             viento” (longa) que es famoso por su capacidad para correr como el viento. En su
                                             espalda lleva las Tres Joyas del Budismo: el Buda, el dharma y la sangha.

                                             Los mantras impresos en las banderas se transportan en el viento para propagar
                                             la  buena  voluntad  y  energía  positiva,  junto  con  la  intención  de  la  compasión
                                             budista. También hay banderas de oración con imágenes de los Cinco Tathagatas
                                             o los cinco grandes budas de la sabiduría.  Estos budas tienen asociado un color
                                             de la bandera, de este modo:

                                             El  blanco  representa  el  aprendizaje  y  el  conocimiento.  El  Buda  Vairochana
                                             representa  el  blanco.  Si  se  medita  sobre  el  blanco,  se  puede  cortar  con  la
                                             ignorancia y obtener la sabiduría de la realidad.

                                             El  amarillo  está  asociado  con  el  enraizamiento  y  la  renuncia.  El  Buda
               4                  ESCUELA INTERNACIONAL DE MEDICINA TRADICIONAL CHINA Y MEDICINAS COMPLEMENTARIAS
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