Page 7 - boletin septiembre 2021
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Bardo Budista
El término bardo a veces se utiliza de
manera vaga para referirse al estado de
existencia entre dos vidas en la tierra.
De acuerdo con la tradición tibetana,
luego de la muerte y antes del próximo
nacimiento, cuando la propia conciencia
no está conectada con un cuerpo físico,
se experimenta una variedad de
fenómenos, periodo que dura máximo
49 días. Esto usualmente sigue una
secuencia particular de degeneración,
desde, justo después de la muerte, las
más claras experiencias de realidad de
gran aprendizaje, sino al contrario, por tener ansiedad de pasar pronto el las que somos capaces, hasta,
posteriormente, las más terribles
estado doloroso, del túnel oscuro de la soledad y melancolía, se puede perder
alucinaciones que surgen de los
la oportunidad de un crecimiento personal. impulsos de las acciones torpes
previamente realizadas. Para los
avanzados espiritualmente el bardo
El duelo ofrece una gran oportunidad para la
liberación, ya que una claridad
espontánea puede surgir de la directa
El duelo se puede definir como la experiencia de una persona tras una
experiencia de la realidad, mientras que
pérdida, que incluye el proceso de adaptación a la nueva vida y a una nueva para otros este puede volverse un lugar
de peligros debido a las impresiones
realidad sin el ser querido.
kármicas negativas que pueden
orientarlos a un renacimiento poco
Alba Payàs (2010), comenta: “La idea de que el duelo es un proceso que la deseable.
pérdida de un ser querido desencadena en la persona, vivida como una En la cultura occidental, el
experiencia de fragmentación de la identidad, producida por la ruptura de un término bardo puede referirse a una
suspensión de nuestra vida ordinaria,
vínculo afectivo: una vivencia multidimensional que afecta no sólo a nuestro
debido a, por ejemplo, la realización de
cuerpo físico y a nuestras emociones, sino también a nuestras relaciones con un retiro espiritual. Tales oportunidades
proveen un fructífero avance espiritual,
los demás y con nosotros mismos, a nuestras cogniciones, creencias y
debido a que se reducen las
presuposiciones y a nuestro mundo interno existencial o espiritual”. restricciones externas, sin embargo es
también un desafío debido a que
nuestros impulsos torpes pueden surgir
Considerando que el modelo económico actual empuja a una recuperación de la misma que forma que en el “Libro
inmediata, se niega la oportunidad y el derecho a la tristeza, prohibiendo tibetano de los muertos” (Bardo
Thodol).
expresarla, así el duelo es vivenciado en soledad. Sin embargo, el duelo no es
una enfermedad sino un proceso habitualmente doloroso, a veces esperado y
otras no, que en su estricto rigor responde a la muerte de un ser querido. En
este sentido el duelo no es en sí un suceso patológico, sino que, por el
contrario, es una experiencia humana normal, cuyos resultados finales no
tienen por qué resultar negativos, considerando que puede ser una
experiencia y una oportunidad de cambio y crecimiento personal, individual o
colectivo (Tizón, 2004).
Mireya Paz Alvear Ziegler
Magister en Medicina China, Acupuntura, Moxibustión y Tuina. Universidad de Medicina China de Guangzhou.
Diplomado en Intervención en Duelo Normal y Duelo Complicado, Instituto IPIR, Barcelona, España.
ESCUELA INTERNACIONAL DE MEDICINA TRADICIONAL CHINA Y MEDICINAS COMPLEMENTARIAS 7